Una invitación a la mesa, una propuesta a imaginar un esmorzar en el año 2149.
Se trata de una experiencia performativa y acompañada por una narrativa que busca fabular acerca de un futuro a punto de llegar al colapso. El participante podrá experimentar e imaginarse mediante la pregunta detonante ¿Cómo será el menú del futuro? y plantear su propuesta a través de los materiales y alimentos planteados en la mesa. Podrán pintar y/o escribir su plato del futuro, y compartir los saberes e imaginarios con el resto de los participantes.